Importancia de la Abolición de la Esclavitud

La abolición de la esclavitud corresponde al fin de una actividad inhumana practicada durante la antigüedad, en la que las personas eran sometidas a todo tipo de explotación, sin reconocimiento de derecho alguno.

La abolición definitiva de toda forma de esclavitud continúa siendo una necesidad imperiosa en el mundo actual. Si bien el sustento de la estructura jurídica de la esclavitud bajo la relación entre el amo y el esclavo puede no ser frecuente, algunos mecanismos de explotación se mantienen, como la pérdida de la libertad, a pesar de que la mayoría de los países del mundo adhieren a la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Todos los años se celebra el Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud el 2 de diciembre, en homenaje a la Asamblea General de las Naciones Unidas que suscribió un importante convenio mundial. Nadie puede ser sometido a la esclavitud, pues estaría perdiendo todo su valor y dignidad.

El proceso abolicionista trajo muchas resistencias. Comenzó a partir de la generalización de las ideas iluministas en el siglo XVIII, pero solo se consolidó por dos acontecimientos fundamentales: el proceso descolonizador y el holocausto nazi. Desde entonces, la definición de esclavitud ha generado controversias. Con el correr del tiempo, se fue dejando de lado la importancia de la reducción de la persona a la condición de un bien o posesión, típica de la esclavitud antigua, para priorizar la libertad de circulación y el derecho a una vida digna. La prostitución forzada mediante la trata de personas es una forma de esclavitud que aún se mantiene en la actualidad y, cada vez más, se lucha para terminar con esa atrocidad.

Abolir la esclavitud es una obligación de todos los estados del mundo, sin embargo, no hay mecanismos internacionales que puedan supervisar de manera efectiva el cumplimiento de esa obligación. Los tratados entre países resultan de gran ayuda, pero en la medida en que la influencia económica de quienes esclavizan en la actualidad siga siendo tan fuerte, parece difícil la completa abolición de la servidumbre moderna.

 

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