Importancia del Abono orgánico

Mientras que el abono inorgánico es el que proviene de combustibles fósiles y suele ser fabricado por medios industriales, el abono orgánico es el que se origina a partir de seres vivos, ya sean humanos, animales, vegetales, de alimentos o de cualquier otra sustancia orgánica. Pese a que los primeros suelen ser más económicos, los segundos se han ido incrementando en uso a medida que la demanda de alimentos frescos para las personas fue aumentando: se está generando un despertar de la importancia de disminuir la dependencia de productos químicos del suelo, por lo que la llamada ‘agricultura ecológica’ se inclina por este tipo de abonos.

El punto central es que el abono orgánico contribuye a la vida bacteriana en el suelo, indispensable para la nutrición de las plantas. El color oscuro del  abono orgánico permite absorber mucho más efectivamente la luz solar. Son muchos los efectos biológicos positivos asociados al empleo de abonos o  fertilizantes orgánicos, entre ellos cabe mencionar la de mejorar la estructura y las propiedades físicas del suelo (logrando que los suelos arenosos puedan ser más compactos y los arcillosos más ligeros), así como la de disminuir su erosión y aumentar la retención del agua, fundamental para aprovechar las épocas de lluvias o los riegos en épocas en las que el agua suele escasear, lo que sucede en muchos lugares.

Importancia del abono orgánico.

Importancia del abono orgánico.

Hay muchas clases de abonos orgánicos, cada una con sus ventajas y desventajas, y es común que surjan discusiones acerca de la conveniencia de emplearlos. Por ejemplo, el estiércol (excremento de oveja, ganado vacuno o gallina), en muchos casos mezclado con paja, es especialmente útil por incorporar microorganismos al suelo. Sin embargo, en la materia fecal de los animales se pueden encontrar bacterias como Escherichia coli, que puede contaminar los alimentos.

El humus es otro de estos compuestos, producido en el suelo  de manera lenta por la acción de los microorganismos. Es muy efectivo y tiene la ventaja que se utilizan pequeñas cantidades en general, inferiores a otros abonos del mismo tipo. El compost es una especie de ‘grado intermedio’ del humus, resultando de todos modos un efectivo proveedor de nutrientes en forma progresiva; y además es especialmente útil para mejorar la estructura del suelo. El biol es el estiércol (en especial, el más fresco), luego de pasar por un proceso de maduración, en el que se lo mezcla con otros compuestos orgánicos para transformarlo en una sustancia viscosa concentrada, que potencia completamente los suelos. Por último, cabe mencionar dentro de este grupo a los denominados abonos verdes, que contribuyen como fertilizantes a mayor plazo.

Un aspecto muy importante del abono orgánico es que, en muchos casos, estos son sustancias de desecho. De esta manera se logra la minimización de la contaminación ambiental que provoca la basura, además del ahorro y del beneficio económico en el largo plazo.

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